martes, 25 de noviembre de 2014

IV DOMINGO ADVIENTO - B 21 de diciembre

MONICIÓN DE ENTRADA

 

Bienvenidos, hermanos y amigos. Reciban todos gracia y paz de parte del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Estamos en el Cuarto y último Domingo de Adviento. Las Lecturas de hoy nos hablan de nuestros planes y del plan de Dios: de cómo Dios irrumpe en nuestras vidas manifestándonos sus sorprendentes planes y esperando delicadamente nuestro “sí”.  Dios no necesita una casa sino una puerta. Para llegar a otras personas Él necesita pasar a través de nosotros y para eso necesita nuestro consentimiento. María escuchó el desconcertante plan de Dios y consciente del riesgo de su palabra le respondió: “Hágase lo que Tú quieras”. Con esa respuesta de María llega a su fin el Adviento, porque hace posible que Dios nos revele su misterio.

Pongamos de pie y abramos con gozo nuestras puertas al Niño Dios que ya viene.


MONICIÓN PRIMERA LECTURA (2 Samuel 7,1-5.8-12.14.16)

El Rey David tenía un plan muy bonito de una casa para Dios... pero Dios tenía otro plan mucho más bello: hacer de todo el pueblo una sola familia, un pueblo armonizado en la fidelidad. Escuchemos...


MONICIÓN SEGUNDA LECTURA (Romanos 16,25-27)

Dios revela su gran misterio mantenido en secreto durante siglos para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe. En Jesús se da cumplimiento esta manifestación. Escuchemos...


MONICIÓN EVANGELIO (Lucas 1,26-38)


Hoy el Ángel Gabriel lleva a Dios esta Buena Noticia: “MARÍA DIJO QUE SÍ”. Se acabó la espera. Abramos el oído, la mente y el corazón y pongámonos de pie para la procalmación del Santo Evangelio.

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