martes, 25 de noviembre de 2014

INMACULADA CONCEPCION 08 DICIEMBRE



MONICIÓN ENTRADA


Buenos días, hermanos y amigos. Reciban todos gracia y paz de parte del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

En este camino de Adviento la Iglesia celebra hoy, alegre y agradecida, la fiesta de la Inmaculada Concepción. Cuando Dios quiso ser uno de nosotros quiso tener una Madre y por eso preservó a la Virgen María del pecado original desde el primer momento de su Concepción. La santísima Virgen, por su fidelidad a Dios, venció al maligno. En ella comenzó a realizarse “el cielo nuevo y la tierra nueva”. Ella es el orgullo de nuestra tierra. Y cada uno de nosotros – como hijos de María – estamos llamados a seguir su mismo camino de santificación, diciendo “sí” al plan de Dios sobre nosotros.

Seguros de la Presencia del Resucitado aquí y ahora entre nosotros, pongámonos de pie y celebremos la inmensa alegría de sabernos salvados.


MONICIÓN PRIMERA LECTURA (Génesis 3,9-15.20)

Hoy el Libro del Génesis nos trae una promesa de salvación: anuncia que una mujer será la antagonista de la serpiente, que una mujer será la primera aliada de Dios. Escuchemos.

MONICIÓN SEGUNDA LECTURA (Efesios 1,3-6.11-12)

María es la mujer profética, enriquecida por Dios con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Ella siempre fue alabanza de la gloria de Dios. Escuchemos.

MONICIÓN EVANGELIO (Lucas 1,26-38)

El Génesis anunciaba a una mujer como la primera aliada de Dios. En efecto, la “llena de gracia” – en la cual comenzará la salvación – se llamará a sí misma, en el Evangelio, “la esclava del Señor”. Abramos el oído, la mente y el corazón, y pongámonos de pie para la proclamación del Santo Evangelio.