lunes, 20 de enero de 2014

Oración por la paz de Venezuela


Jornada de Oración por la Paz y contra la violencia

 


Canto: Cantemos al amor de los amores… (u otro canto eucarístico apropiado).

El ministro ordenado expone el Santísimo Sacramento para la adoración de todos los fieles.

Ministro ordenado: Bendito y alabado sea Jesús, en el Santísimo Sacramento.

Todos: Sea por siempre, bendito y alabado.

Monicición:

Nuestros pastores, los obispos de Venezuela, han invitado al pueblo católico y a todos los que quieran acompañarnos a una jornada de oración por la paz y contra la violencia en nuestro país, para este domingo 26 de enero.

Con esta adoración eucarística, en las I vísperas del domingo, pedimos al Señor Jesucristo, Príncipe de la Paz, para que transforme los corazones de los violentos y nos ayude a todos a construir una sociedad en la que reine el amor, la justicia y la paz.
Llenos de confianza en el Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento del altar, dispongámonos con fervor a este momento de oración.

Lectura Is 2, 4 – 5
Silencio meditativo y de oración.
Lectura de los números 59 y 60 de Evangelii gaudium.
Silencio meditativo y de oración.
Mensaje del Papa Francisco para la Jornada mundial de oración por la paz 2014.
Silencio meditativo y de oración.
Comisión de Liturgia, Música y Arte Sagrado,
Pastoral de Santuarios, Peregrinaciones y Causas de Los Santos


Todos:

Jesucristo, Señor Nuestro, acudimos a ti en esta hora
de tantas necesidades en nuestra patria.
Nos sentimos inquietos y esperanzados,
pedimos la fortaleza como don precioso de tu Espíritu.
Anhelamos ser un pueblo
identificado con el respeto
a la dignidad humana, la
verdad, la libertad, la justicia
y el compromiso por el bien común.
Como hijos de Dios,
danos la capacidad de construir la convivencia fraterna,
amando a todos sin excluir a nadie,
solidarizándonos con los pobres y trabajando
por la reconciliación y la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo y del encuentro,
para que juntos construyamos la "civilización del amor",
a través de una real participación
y de una solidaridad fraterna.
Tú nos convocas como nación te decimos:
Aquí estamos, Señor,
junto a nuestra madre María de Coromoto,
para seguir el camino emprendido
y testimoniar la fe de un pueblo
que se abre a una nueva esperanza.
Por eso todos juntos gritamos:
¡Venezuela!
¡Vive y camina con Jesucristo, Señor de la historia!

Bendición con el Santísimo como de costumbre (Tantum ergo, oración, bendición y letanías…).

Canto: Hazme un instrumento de tu paz… (u otro canto apropiado)


Eucaristía del III domingo del Tiempo Ordinario del ciclo A

Jornada de oración por la paz y contra la violencia

26 de enero de 2014

Los textos litúrgicos de este día y sus lecturas serán propias del III domingo del Tiempo Ordinario del ciclo C. Sugerimos que en la monición de entrada se pueda hacer referencia a la jornada de oración de este día por la paz y contra la violencia.
Para este día se sugiere: El saludo 5 (La paz, la caridad y la fe…), el Formulario 3 del acto penitencial con la invocación 1 del Tiempo Ordinario (Tú que eres el camino que conduce al Padre…) y el Prefacio Común VII con la Plegaria Eucarística II o III, o la Plegaria II de reconciliación con su Prefacio propio.
Al concluir la eucaristía se podría recitar la Oración por Venezuela con toda la asamblea, antes de la bendición final y después de la oración de comunión.

Oración de los fieles:

Sacerdote: Oremos, hermanos, al Rey de la gloria y Príncipe de la paz y pidámosle que infunda en nuestros corazones el gozo y la esperanza de ser escuchados y que aquellas paz que sobrepasa todo lo que podemos imaginar y entender. A cada petición diremos: Señor, concédenos la paz.

Asamblea: Señor, concédenos la paz.

Lector: Para que el Señor conceda a nuestros pastores y a todos los demás fieles trabajar cada día con más entusiasmo para que progresen la fraternidad universal y la paz verdadera entre los hombres y los pueblos. Oremos.

Lector: Para que todos los hombres y mujeres de buena voluntad unan sus esfuerzos en bien de la justicia y trabajen por alcanzar una paz y una libertad verdaderas entre los pueblos. Oremos.

Lector: Para que quienes son víctimas de la violencia, la injusticia y de todo tipo de incomprensiones encuentren una mano solidaria que les ayude. Oremos.

Lector: Para que nuestra fe cristiana y nuestra caridad evangélica, nos impulsen a emplearnos con un esfuerzo cada día más generoso en el servicio de la paz entre los seres humanos y los pueblos. Oremos.

Lector: Por el cese de la violencia, y el diálogo, la reconciliación, la concordia y la paz en Venezuela. Oremos.

Sacerdote: Acuérdate, Padre de misericordia, de todos aquellos que sufren y mueren a causa de la violencia y del odio, y extiende tu brazo poderoso para que en todo el mundo se implante tu reino de justicia, de amor y paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Asamblea: Amén.


Oración por Venezuela
Jesucristo, Señor Nuestro, acudimos a ti en esta hora
de tantas necesidades en nuestra patria.
Nos sentimos inquietos y esperanzados,
pedimos la fortaleza como don precioso de tu Espíritu.
Anhelamos ser un pueblo
identificado con el respeto
a la dignidad humana, la
verdad, la libertad, la justicia
y el compromiso por el bien común.
Como hijos de Dios,
danos la capacidad de construir la convivencia fraterna,
amando a todos sin excluir a nadie,
solidarizándonos con los pobres y trabajando
por la reconciliación y la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo y del encuentro,
para que juntos construyamos la "civilización del amor",
a través de una real participación
y de una solidaridad fraterna.
Tú nos convocas como nación te decimos:
Aquí estamos, Señor,
junto a nuestra madre María de Coromoto,
para seguir el camino emprendido
y testimoniar la fe de un pueblo
que se abre a una nueva esperanza.
Por eso todos juntos gritamos:
¡Venezuela!
¡Vive y camina con Jesucristo, Señor de la historia!
Comisión de Liturgia, Música y Arte Sagrado,
Pastoral de Santuarios, Peregrinaciones y Causas de Los Santos
Departamento de Liturgia SPEV

ORACION POR LA PAZ

Te suplicamos Oh Señor, Dios Nuestro;
que pongas la Paz del Cielo en los corazones de los hombres, para que puedas unir a las naciones en una alianza inquebrantable, en el Honor de Tu Santo Nombre. Purifícanos con la limpieza de Tu Verdad y guía nuestros pasos en santidad interior. Danos concordia y paz a nosotros y a todos los seres vivos de la tierra, como la distes a nuestros padres cuando te suplicaron, con fe verdadera, dispuestos a obedecer al Santísimo y Todo poderoso. Concede a los que nos gobiernan y nos conducen en la tierra, un recto uso de la soberanía que les has otorgado. Señor, haz sus criterios conformes a lo que es bueno y agradable a Tí, para que, utilizando con reverencia, paz y bondad el poder que les has concedido, puedan encontrar favor ante Tus ojos. Solo Tú puedes hacerlo, esto y mucho más que esto. Gloria a Tí! Ahora y Siempre. Año 101. 

San Francisco de Asís

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
Comisión de Liturgia, Música y Arte Sagrado,
Pastoral de Santuarios, Peregrinaciones y Causas de Los Santos
Departamento de Liturgia SPEV

ORACION POR LA PAZ Beato Juan XXIII

Señor Jesucristo, que eres llamado Príncipe de la Paz, que eres Tú mismo nuestra paz y reconciliación, que tan a menudo dijiste: "La Paz contigo, la paz les doy." Haz que todos hombres y mujeres den testimonio de la verdad, de la justicia y del amor fraternal. Destierra de nuestros corazones cualquier cosa que podría poner en peligro la paz. Ilumina a nuestros gobernantes para que ellos pueden garantizar y puedan defender el gran regalo de la paz. Que todas las personas de la tierra se sientan hermanos y hermanas. Que el anhelo por la paz se haga presente y perdure por encima de cualquier situación.
Comisión de Liturgia, Música y Arte Sagrado,
Pastoral de Santuarios, Peregrinaciones y Causas de Los Santos
Departamento de Liturgia SPEV

ORACION POR LA PAZ Papa Pablo VI

Señor, Dios de la paz, Tu que creaste a los hombres para ser herederos de tu gloria, Te bendecimos y agradecemos porque nos enviaste a Jesús, tu hijo muy amado. Tu hiciste de El, en el misterio de su Pascua, el realizador de nuestra salvación, la fuente de toda paz, el lazo de toda fraternidad. Te agradecemos por los deseos, esfuerzos y realizaciones que tu Espíritu de paz suscitó en nuestros días, para sustituir el odio por el amor, la desconfianza por la comprensión, la indiferencia por la solidaridad. Abre todavía mas nuestro espíritu y nuestro corazón para las exigencias concretas del amor a todos nuestros hermanos, para que seamos, cada vez mas, artífices de la PAZ.
Acuérdate, oh Padre, de todos los que luchan, sufren y mueren para el nacimiento de un mundo mas fraterno. Que para los hombres de todas las razas y lenguas venga tu Reino de justicia, paz y amor. Amen.
Comisión de Liturgia, Música y Arte Sagrado,
Pastoral de Santuarios, Peregrinaciones y Causas de Los Santos
Departamento de Liturgia SPEV

ORACION POR LA PAZ Beato Juan Pablo II

Oh, Dios, Creador del universo, que extiendes tu preocupación paternal sobre cada criatura y que guías los eventos de la historia a la meta de la salvación; reconocemos tu amor paternal que a pesar de la resistencia de la humanidad y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia, Tú nos haces preparar para la reconciliación. Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia; envía tu Espíritu sobre nosotros, para que él pueda obrar en la intimidad de nuestros corazones; para que los enemigos puedan empezar a dialogar; para que los adversarios puedan estrecharse las manos; y para que las personas puedan encontrar entre sí la armonía. Para que todos puedan comprometerse en la búsqueda sincera por la verdadera paz; para que se eliminen todas las disputas, para que la caridad supere el odio, para que el perdón venza el deseo de venganza. (Día Mundial por la Paz, 1 de enero del 2002)

No hay comentarios:

Publicar un comentario