domingo, 29 de septiembre de 2013

La Catequesis y la Iglesia del Futuro



            Hay algo que no se puede negar, el mundo está cambiando, las sociedades están cambiando. Hoy el mundo es diferente a cuando éramos pequeños, hay nuevos retos y nuevas oportunidades. Uno de los cambios más importantes que se ha realizado en los últimos tiempos ha sido la Internet,  hoy en día podemos estar inter-conectados globalmente, saber noticias que antes tardaríamos meses en conocer. Hoy con hacer un clic podemos acceder a un mundo de posibilidades, desde revisar el perfil de nuestros amigos, hasta hacer depósitos bancarios y pagar la luz, así como hacer denuncias y estar en contacto con los grandes líderes de nuestras sociedades, todo esto en tiempo real.


Los jóvenes tienen hoy posibilidades de realización que antes nosotros no teníamos, pero también corren muchos más riesgos, están más vulnerables.

            La Iglesia hoy, enfrenta grandes retos, mira el futuro con esperanza, pero está consciente de las dificultades a la que debe enfrentarse. Uno de los retos que enfrenta la Iglesia es la proliferación de nuevos movimientos religiosos, pseudo-religiosos, culturales, políticos, modas, ateísmo,  entre otros. La Iglesia está en medio de un mundo globalizado.
            Los grandes espirituales del siglos XX llegaron a expresar que para que la religión cristiana pudiera sobrevivir los embates del siglo XXI los cristianos debían ser místicos, es decir, personas que vivan una experiencia profunda de Dios. Pero ¿Cómo?...
           

Los catequistas:  


En varias oportunidades les he dicho que los catequistas ejercen una de las misiones más importantes de la Iglesia, la de Cristo docente, la de Cristo que predica en medio del Pueblo, son la Iglesia Misionera en cada una de las parroquias. Hay gente que dice, en nuestra Iglesia Falta esto, falta aquello, no se hace esto o no se hace aquello, pero no nos damos cuenta, de que todo lo que le falta en la Iglesia universal es porque de hecho, falta en la catequesis.
Pongamos un ejemplo, todos los sistemas políticos que se proponen cambiar las sociedades o inculcarles ciertos valores a los países comienzan por hacer una reforma educativa, es un ejemplo claro la educación japonesa, en donde los niños son sometidos a estudios rigurosos y, para fomentar la humildad, trabajan diariamente limpiando los baños y la institución debe relumbrar, porque ellos quieren seres preocupados por su país.

Veamos la catequesis que hemos dado en los últimos años en nuestra parroquia, ¿Cómo ha sido?, ¿Cuáles son sus frutos?, ¿Cuáles son sus retos?, ¿Cuáles son sus fracasos? Veremos una radiografía de la Iglesia Merideña. La catequesis debe ser el lugar por excelencia donde se inculquen los valores fundamentales de la Iglesia del futuro quisiera comentar alguno:

Iglesia que Ora:

 debemos Enseñar a los jóvenes a orar, a hablar con Dios, sin olvidar la importancia de las oraciones tradicionales, el rosario, las jaculatorias, lograr que los jóvenes de hoy vean a Dios como su amigo. Pudiéramos preguntarnos: ¿Qué espacio damos en la catequesis para que los jóvenes se encuentren personalmente con Cristo?... Si nuestros jóvenes de hoy no aprenden a orar, la Iglesia del mañana será una Iglesia muerta, un esqueleto sin carne, será como un partido político, o como una asociación de viejas, pero no una Iglesia de Cristo llena del espíritu Santo.

Iglesia Misionera: Hoy más que nunca se habla de que todos los bautizados deben ser misioneros, un misionero es un enviado, y enviado por Dios. Debemos volver a descubrir en los pasajes bíblicos a ésos discípulos caminantes que lo dejan todo por proclamar la buena noticia, la catequesis debe ser el lugar por excelencia donde se enseña a los jóvenes el talante misionero del cristiano, debería haber en la catequesis una formación eminentemente misionera. Si en la catequesis no formamos a los jóvenes y niños para ser misioneros, la iglesia del futuro será una Iglesia enclaustrada.

Iglesia Alegre: La iglesia del futuro ha de ser una Iglesia alegre, donde los cristianos den testimonio de su esperanza con alegría, con entusiasmo (endiosamiento), con pasión. Porque la alegría crea fraternidad. Hoy más que nunca la catequesis debe ser alegre, que el niño, joven o adulto, espere toda la semana con ansias de que llegue el momento de la catequesis, porque cuando grande, esperará toda la semana con emoción a que llegue el domingo.

Nueva en Métodos: Decíamos anteriormente que un catequista debe ser un pedagogo, en la antigua Grecia pedagogo era el esclavo que estaba encargado de llevar al niño a la escuela, el pedagogo ama, guía, ayuda, no forza, sino que guía cuidadosamente. Necesitamos mañana una Iglesia Renovada, porque hoy vemos esa necesidad, pero más que nunca necesitamos hoy una Catequesis renovada. Una Catequesis renovada exige preparación, ingenio, creatividad, y saber que no se pueden discutir cuestiones fundamentales de la Iglesia. Una catequesis nueva, no significa desechar lo viejo, sino cambiarle el envoltorio al caramelo, hacer el caramelo más comestible, usando palabras, gestos, materiales actuales.



No olvides Comentar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario