lunes, 12 de noviembre de 2012

La Eucaristía (Jn 6)




Lo primero que podemos decir es que Jesús critica a las personas por buscarlo sólo por el hecho de haberles saciado el hambre corporal, ellos lo buscan porque han comido panes y se han saciado (vv. 26) pero “la comida milagrosa no ha conducido a los hombres a una inteligencia más profunda” (Schnackenburg, 1989), y la inteligencia según el escrito consiste en darse cuenta que Jesús es (Ego eimi) el Pan de Vida, ese “Yo soy” hace referencia al nombre revelado por Dios en el Antiguo Testamento[1], en donde Yahvé da a conocer su nombre a Moisés. Un elemento fundamental ligado a la multiplicación de los panes es la frase donde se manifiesta que el que va a Jesús nunca tendrá hambre ni sed (vv. 35).Pero esto exige del creyente una verdadera fe, una fe completa en Jesús Pan de vida (vv. 36. 47) sin necesidad de grandes signos[2] sino una aceptación de esta verdad. El discurso se acentúa, Jesús manifiesta que esa comida corporal que han comido no es suficiente, sino que es necesario comer su carne y beber su sangre (vv. 51,54.56), repitiéndolo en varias oportunidades tal vez mostrando la importancia suprema del hecho. Ahora esta comida espiritual basada en la fe tiene una finalidad, alcanzar la plenitud de la vida, alcanzar la vida eterna y lo dice también en varias oportunidades (vv. 40. 47. 51. 54. 58), este relato contiene el elemento fundamental la Buena noticia evangélica, la resurrección por la fe en Jesucristo.
           




[1] Ex. 3, 14.
[2] Jn. 6,30: “¿Qué signo has de hacer para que creamos en ti?”

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