martes, 6 de noviembre de 2012

El profeta NAhum


Introducción

            A continuación es presentado un pequeño estudio en torno a uno de los profetas menores,  cabe destacar la sencillez y las limitaciones del presente trabajo. Este pequeño estudio servirá para un mejor conocimiento del profeta Nahúm y las motivaciones que lo movieron a escribir o profetizar en un contexto histórico determinado.  De esta manera este escrito posee cinco capítulos, el primero tiene como finalidad ubicar espacio-temporalmente al profeta, el segundo capítulo hablará sobre el género literario del utilizado, el capítulo tres expresa una posible división del texto, el capítulo cuarto está centrado en la línea teológica fundamental del libro, y el quinto capítulo es un comentario pastoral inspirado en la línea teológica que desarrolla el profeta en su obra.






Capítulo I
Tiempo de composición

1.1   Autor del libro

Siempre que hablamos de alguna obra se hace necesario hacer referencia a su autor de esta manera podemos clarificar algunas dificultades o lagunas en torno a la comprensión del mensaje, sin embargo en la identificación de libros antiguos la respuesta en torno a la pregunta sobre el autor se va oscureciendo a medida de que los mismos se alejan de nosotros temporalmente hablando. Este es el caso del libro objeto de nuestro estudio, pues “casi nada sabemos de la persona de Nahúm”[1].Su nombre significa “Yahvé Consuela (…) su misma profecía nos lo revela como un poeta de incomparable estilo y gran fuerza”[2].
Además de esto, el libro mismo nos menciona el lugar de origen del profeta, Elcós[3], pero esta localidad (o pueblo) “no aparece mencionada en ningún otro texto del A.T.”[4]

1.2   Tiempo de composición del Libro:
La datación del libro en cuestión presenta las mismas dificultades que las de su autor, al respecto Abrego de Lacy dice: “la datación del libro de Nahún es controvertida. El abanico de proposiciones oscila, por arriba, entre el 663 y el 654, y alcanza, por debajo, hasta el 612”[5]. Es así como podríamos preguntarnos, ¿a qué responde estas diferencias en las fechas tan distantes?, a lo se podría responder:
El libro de Nahúm se centra en un hecho histórico: La caída de Nínive, capital del imperio Asirio, ocurrida en el año 612. El problema es saber si el profeta anuncia algo futuro o celebra algo pasado. A estas dos interpretaciones que hacen situar a Nahúm antes o después de la fecha indicada[6].







Capítulo II
Género Literario

2.1 La poesía Hebrea
            Podemos comenzar diciendo que en el antiguo testamento hay algunas partes que están escritas en el género literario poético, esto nos plantea la siguiente interrogante: ¿Qué podemos entender por género poético?
            Cuando hablamos de poesía en el lenguaje tradicional nos referimos a “la manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa”[7]. Esto nos plantea una dificultad cuando hablamos de los textos bíblicos tomando en cuenta que los mismos están escritos en hebreo, dicho idioma no poseía vocales, al pasar a ser lengua muerta se llegó a decir que “nadie había logrado salir bien de la empresa (de analizar su poesía) porque se desconoce la exacta pronunciación del hebreo”[8].
            Es así que podemos decir que “cuando los que escriben sobre poesía hebrea nos estamos refiriendo al verso (…) así la distinción entre los libros poéticos y libros en prosa del A.T se basa en el hecho de que unos están escritos en verso y otros no”[9]. Una de las características fundamentales de la poesía hebrea es que los versos se miden por el número de acentos, “la práctica de considerar tales acentos como acentos poéticos (…) es relativamente moderna”[10].
             
2.2 La poesía en Nahúm:
            Lo primero que podemos decir al respecto es que el libro de Nahúm está escrito en poesía nos dice al respecto L. Alonso Schökel:
“Nahúm es un magnífico poeta describiendo con exaltada pasión la caída del imperio temido y odiado. Nahúm canta también al Señor de la historia que hace sonar su hora a los imperios”[11]
Los primeros versículos del libro de Nahúm están escritos en forma de acróstico, el acróstico “es una composición poética: Constituida por versos cuyas letras iniciales, medias o finales forman un vocablo o una frase”[12], en este caso es un acróstico alfabético Schökel nos dice:
El texto nos plantea un problema grave por lo que tiene de alfabético. Los poemas alfabéticos son acrósticos que siguen las letras de un alfabeto hebreo ya establecido: lo encontramos en varios salmos, cuatro Lamentaciones, el final del Eclesiástico. Pues bien nuestro texto respeta bastante bien el alfabeto hasta la K o la M y después se pierde.[13]

         Vemos, la importancia de la poesía hebrea, de la cual hace uso el profeta Nahúm a la hora de indicar o escribir su poesía sobre Nínive.
















Capítulo III
División del Libro

            A continuación presentamos unas tentativas de división del libro. Cabe destacar que el libro de Nahúm es muy sumamente corto, constando solamente de tres capítulos con 14 versículos los dos primeros y diecinueve versículos el tercero para un total de 47 versículos en total.
La Biblia de Jerusalén divide la obra en dos grandes partes a saber: preludio de la obra y el dedicado a la ruina de Nínive con un versículo introductorio que habla en torno al autor del libro, la versión antes citada lo divide de la siguiente manera:

1)       Hace referencia al contenido del libro, el autor y su ciudad de origen (Na. 1,1)
2)      Preludio ( Del Cap. 1,2 hasta cap. 2,3)
2.1. Salmo, la ira de Yahvé (1,2-8)
2.2. Sentencias proféticas a Judá y Nínive (1,9 -2,3)
     3) Ruina de Nínive (del Cap. 2,4 hasta Cap. 3,19)
            3.1 El asalto (2, 4-11)
            3.2 Amenazas al León de Asur (2, 12-14)
            3.3 Amenazas a Nínive por sus crímenes (3, 1-7)
            3.4 El ejemplo de Tebas (3, 8-11)
            3.5  Inutilidad de los preparativos de Nínive (3, 12-15a)
            3.6 El vuelo de las langostas (3, 15b-17b)
            3.7 Lamentación Fúnebre (3, 17b-19)




















Capítulo IV
Principal Línea Teológica

            Ante un libro muy corto y con poca bibliografía referente a él es difícil identificar las líneas teológicas primordiales, sin embargo puede identificarse el  motivo central que motivó a su compositor la redacción de este.
            Podemos decir que “la idea central del mensaje de Nahúm es que quien dirige la historia  no es la poderosa Nínive, sino Yahvé”[14], es aquí que encontramos un fuerte elemento patriótico,
éste elemento patriótico se relaciona realmente con la teología de Isaías: las potencias históricas se engañan creyendo que son los árbitros de su destino y del de las naciones sometidas, pero en realidad el árbitro es el Señor de la Justicia[15]

He aquí un bello ejemplo de la confianza de un pueblo en Yahvé, en Dios, un Dios que se acuerda del sufrimiento del pueblo cuando, pero que el pueblo no puede dominar a su voluntad, a como mejor le parezca,

Lo que está en juego para él es la justicia de Dios en la historia, un problema que angustió a los judíos de todos los tiempos y sigue preocupando a nuestros contemporáneos (…) ¿Qué ocurre cuando el opresor no se convierte, cuando la guarida del león sigue llenándose de víctimas (2, 13)? ¿Puede Dios Perdonar en éste caso? Para Nahúm la respuesta es evidente: no”[16].

  Observamos, pues, la importancia capital de la obra del profeta de Elcós, en cuanto su propuesta teológica, un Dios que no puede dejar de intervenir en la historia.















Capítulo V
Propuesta Pastoral

  Nos encontramos en un mundo que ha girado muchas veces sobre su propio eje desde que Nahúm pisó la tierra africana, el mundo ha cambiado y con él el pensamiento del hombre con respecto a Dios. Una de las dificultades presentes en nuestro siglo es la intervención de Dios en la historia, una vez culminada la segunda guerra mundial, la humanidad observó con terror lo que la ciencia en manos escrupulosas era capaz de lograr, millones de seres humanos muertos en los campos de concentración nazi, así como los saldos de muertos y heridos de la primera guerra mundial, las bombas atómicas lanzadas sobre civiles inocentes en Japón, llevó a muchos hombres a hacerse una pregunta vital: ¿por qué Dios no intervino?
Ante el contraste que se nos plantea entre lo que acontece con Nínive en el libro de Nahúm, y lo que sucedió y sigue sucediendo en los últimos siglos, podemos hacernos una pregunta importante: ¿Por qué la omnipotencia de Dios tiene que ser limitada a su actuación en la historia?, ¿por qué seguimos nosotros inculcando en la sociedad a un Dios que se mide por la vara de los milagros (hechos prodigiosos y antinaturales) que hace en nuestra vida y en la historia?, valga la siguiente cita:
“En el tercer milenio, si es que la humanidad lo ha de sobrevivir, la Fides Quaerens Intellectum de las generaciones cristianas (…) tendrá que abrirse al acontecimiento crístico, sin basarse exclusivamente en el mito de la Historia (…) esta superación del mito de la historia (…) es una exigencia actual del homo sapiens”[17]
Cabe destacar que un cristiano no puede rechazar la actuación histórica de Dios en medio del mundo, este rechazo supondría el rechazo del acontecimiento salvífico de Jesús encarnado en María, sin embargo, volver la actuación histórica de Dios en el mundo un absoluto puede ser peligrosa para la religión misma. Nuestra cultura venezolana tan abierta a la magia, a la hechicería, al sensacionalismo, a las curaciones milagrosas y dádivas de los santos, de los muertos milagrosos, de las misas de sanación puede poner en peligro en la fe en Dios cuando éste parece que actúa en la vida, si bien es cierto que lo hace, estaremos cosechando los futuros ateos cuando el santo no cumpla, el ánima no interceda, y la misa no sane.










Conclusión

            Como hemos podido observar en este trabajo el profeta Nahúm está situado en un contexto histórico determinado oscilante entre el año 612 a. d. c., el género literario utilizado fue la poesía haciendo muchas comparaciones y utilizando en su primera parte un poema acróstico, y su finalidad principal fue demostrar la actuación de Yahvé en medio de la historia porque él es el Señor de la misma. Partiendo de la propuesta pastoral podemos llegar a la conclusión de que los agentes de pastoral y la Iglesia como propagadora de la fe debe tener cuidado en la absolutización del concepto “Dios de la historia” en cuanto que los absolutos son viciosos y más cuando se habla en torno a la divinidad.















Bibliografía

AAVV, Nuevo diccionario de Teología Bíblica, Ediciones Paulinas, Madrid, 1990.
AAVV, Profetas, Ediciones Cristiandad, Madrid, 1980. T.I y T.II
AAVV, Comentario Bíblico San Gerónimo, Cristiandad, Madrid, 1971
AAVV, Biblia de Jerusalén Latinoamericana, Bilbao, 2007, ed. Descleé de Brouwer (Introducción al Proféta Nahúm) Pag. 1105.
BAUER, Johannes, Diccionario de Teología Bíblica, Herder, Barcelona, 1985.
 ABREGO DE LACY, J.M. Los libros proféticos. Editorial verbo divino, 1999, Pamplona, Pg. 180.
L. Alonso, Biblia del Peregrino edición de estudio, Verbo Divino, Vizcaya, 1996.  
PANIKKAR, Raimon, La Trinidad, ed. Siruela, 2da edición, 1998, Madrid –España

Referencia Digital
A.A.V.V. Nuevo Diccionario de Teología Bíblica, Ed. San Pablo, motor de Búsqueda 1994-2005, ictus 3, Roma Italia, http://ictus3.com , programa difundido por Congregatio pro Clericis.
Microsoft Encarta, Diccionario DRAE, 1993-2008







[1] AAVV, Profetas, Ediciones Cristiandad, Madrid, 1980, T.II, Pág. 1073.
[2] AAVV, Comentario Bíblico San Gerónimo, Cristiandad, Madrid, 1971, T.I., pág. 775.
[3] Cfr. Na 1, 1.
[4] AAVV, Comentario Bíblico San Gerónimo, Cristiandad, Madrid, 1971, T.I., pág. 775.

[5] ABREGO DE LACY, J.M. Los libros proféticos. Editorial verbo divino, 1999, Pamplona, Pg. 180.
[6] AAVV, Nuevo diccionario de Teología Bíblica, Ediciones Paulinas, Madrid, 1990, p. 1294.
[7] Microsoft Encarta, Diccionario DRAE, 1993-2008.  
[8] FITZGERALD; Aloysius, Comentario Bíblico San Gerónimo, Cristiandad, Madrid, 1971, T.I., pg. 643.
[9] Íbid. Pg. 641.
[10] Íbid. Pg. 643.
[11] Schökel, L. Alonso, Biblia del Peregrino edición de estudio,  
[12] Microsoft Encarta, Diccionario DRAE, 1993-2008.
[13] Schökel, L. Alonso, Biblia del Peregrino edición de estudio,  
[14] AAVV, Biblia de Jerusalén Latinoamericana, Bilbao, 2007, ed. Descleé de Brouwer (Introducción al Proféta Nahúm) Pag. 1105.
[15] A.A.V.V. Nuevo Diccionario de Teología Bíblica, Ed. San Pablo, motor de Búsqueda 1994-2005, ictus 3, Roma Italia, Numeral 2230.
[16] AAVV, Profetas, Ediciones Cristiandad, Madrid, 1980, T.II, Pág. 1077
[17] PANIKKAR, Raimon, La Trinidad, ed. Siruela, 2da edición, 1998, Madrid –España, Pag. 17. 

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