miércoles, 24 de octubre de 2012

Orar Con el Rosario.


Recitar el Rosario, es contemplar con María el rostro de Cristo.
Juan Pablo II


Hoy he querido escribirles en torno al Santo Rosario, me parece propicio hablar un poco de lo que ido descubriendo sobre esta manifestación de fe, manifestación que ha ido cayendo en desuso y que debemos revalorizar, a continuación algunas humildes notas (que bien pueden ser mejoradas con tu aporte) en torno al rosario.

1.      El rosario es Oración: Hay muchas “formas” de orar, y lo que cambia precisamente no es la oración, sino las formas, así como diferentes somos los seres humanos, así de diferentes son las formas de oración, orar es una relación amistosa con Dios, si seguimos la definición de Santa Teresa de Jesús, y una relación amistosa se puede vivir de diferentes maneras. Es así como podemos decir que leer la Biblia es orar, hablar sobre Dios es orar, repetir jaculatorias es orar, rezar es una forma de orar, el silencio contemplativo es orar, y el hablar con Dios es orar. El rosario es una forma de oración incomprendida y elevada, incomprendida porque mucha gente piensa que el rosario es repetir y repetir, y nada más que repetir, elevada porque alcanzar a orar con el rosario implica un entrenamiento y una fuerza de voluntad que algunas almas deben cultivar para hacerlo bien.
2.      El rosario centra su mirada en Cristo: Un aspecto fundamental que hace cristiano el rezo del santo rosario es que pone su mirada en el Hijo de Dios; se podría decir que el rosario habla de Jesús desde el punto de vista de María, o en otras palabras, es María quien centra centra mirada en Jesús. Es por ello que aunque el rosario se hace en memoria a María no es separable de Jesús su hijo.

3.      El rosario es meditar los misterios de la vida de Jesús: El rosario tiene como objeto meditar los misterios de la vida de Jesús, es una forma sencilla de hacer un recorrido por la vida del redentor durante la semana, en este sentido el rosario es el Evangelio Resumido, donde hasta las personas más humildes pueden contemplar la vida de Jesucristo. Esta es una de las dificultades del rosario, que la meditación implica poner la mente en los misterios de Cristo mientas que nuestros labios recitan frases evangélicas, por ejemplo, mi mente (haciendo uso de la imaginación) puede estar recorriendo el acontecimiento del nacimiento de Jesús en el portal de Belén, mientras que nuestros labios recitan el Ave María. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario